Quienes tenemos la responsabilidad del gobierno en cualquiera de sus formas junto a los representantes y organizaciones de la sociedad civil, venimos aquí a comprometernos a sacar a los niños de la política, de la política de la mezquindad y hacer de la infancia y la adolescencia un punto de encuentro y de unión. Desde ahora en adelante los programas destinados al bienestar infantil estarán fuera de todo tipo de negociación particularmente, de las luchas políticas para aumentar espacios de poder. Nos comprometemos a que los programas y políticas de bienestar infantil tengan un carácter de Política de Estado respetada por todos los sectores sociales, económicos y principalmente los partidos políticos en el marco del respeto a la Convención Internacional de los Derechos del Niño.
Nadie puede claudicar de ella. Pero debemos hacer un llamado a todos los agentes sociales involucrados directamente con el cuidado de los niños: a los padres como responsables primarios de la familia; a los maestros; a los médicos, particularmente los pediatras; a los medios de comunicación masiva; a los empresarios especialmente aquellos relacionados a los juegos y el esparcimiento; a la comunidad artística y la académica; a los deportistas; a las distintas comunidades religiosas y, a los organismos no gubernamentales empeñados en la asistencia o defensa de los derechos de los niños.
La protección de los niños, niñas y adolescentes es una responsabilidad pública particularmente de aquellos que están en función de gobierno en todos sus niveles; de los Jueces y miembros del poder Judicial; de la policía; de los que están a cargo de diseñar las políticas y programas respecto a la infancia y de los legisladores miembros del poder legislativo.
Asumimos la responsabilidad de alcanzar entre todos en el menor periodo de tiempo posible, tres objetivos concretos y básicos como contenido específico de este Pacto por la Infancia y la Adolescencia de San Juan. Ellos son:
- NINGÚN NIÑO Y NIÑA CON HAMBRE
- TODOS LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN LA ESCUELA
- NINGUN NIÑO, NIÑA Y ADOLESCENTE ABUSADO O EXPLOTADO
En la infancia y la adolescencia se genera la ciudadanía social y política y por lo tanto, en ellos reside el futuro de la democracia y la economía. Por lo tanto, en los niños nunca se gasta: en ellos siempre se invierte. Y está demostrado por numerosos estudios y evaluaciones que la inversión en salud y educación infantil es la que tiene la más alta tasa de retorno económico.
Pero ese futuro sólo será posible si lo construimos en los niños de hoy.
Y en señal de nuestro compromiso y de la responsabilidad que asumimos, firmamos este pacto por los Niños, Niñas y Adolescentes de San Juan, para garantizar entre todos la protección, el respeto y la prioridad de sus derechos.
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